La encrucijada entre la ciencia más avanzada y la sabiduría ancestral.
Sin embargo, Joshua se enfrentaba a un reto: el Secretoma madre debe atravesar la barrera cutánea para ser eficaz. El destino quiso que se cruzara en su camino con un amigo experto en medicina tradicional coreana. Este amigo presentó a Joshua las hierbas del "Dongui Bogam", un importante texto que documenta mil años de remedios herbales en la medicina tradicional coreana. La historia de ocho hierbas místicas (Orostachys japonicus, Eclipta prostrate, Zizania latifolia, Portulaca oleracea, Artemisia princeps, Eriobotrya japonica, Sasa borealis, Dendropanax morbifera) que se han utilizado durante siglos para tratar problemas profundos de la piel, que inspiró a Joshua. Se dio cuenta de que estas hierbas comparten capacidades únicas para atravesar las barreras de la piel sin causar daños. Este encuentro fortuito inspiró a Joshua para desarrollar un sistema transdérmico natural de vanguardia derivado de esas ocho hierbas, capaz de transportar el Secretoma madre a la capa más profunda de la piel. Además, esta nueva tecnología no se limitaba a ser un innovador sistema de administración transdérmica, ya que los potentes principios activos herbales, respaldados por un milenio de historia de medicina tradicional coreana, complementaban sinérgicamente el Secretoma de las células madre, consiguiendo una piel joven y radiante.